Descripción
Un pueblo invernal rústico con casas de entramado de madera, árboles desnudos y una colina cubierta de nieve. Los suaves tonos grises del cielo y la nieve contrastan con los colores cálidos de las casas. Pequeñas figuras le dan a la escena un ambiente vivo. Este cuadro transmite la calma y el encanto de un sereno día de invierno.
